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Archivo para agosto, 2010

Grandes científicos (grandes heterodoxos): David J. Bohm

Lunes, 30 de agosto de 2010 4 comentarios

 

Si ya has estado ojeando otros artículos de esta revista es posible que te hayas encontrado con un término tan desconcertante como bohmiano. ¿que es ser bohmiano? Bueno, así a grosso modo se puede decir que es bohmiano todo aquel que simpatiza o es afín de alguna manera a las ideas de David Joseph Bohm, científico y filósofo que nos ocupa en esta sección. Probablemente la mayoría vosotros, estimados lectores, no habréis oído hablar de Bohm en la vida, aunque si hay cierto profesor de física cuántica que le menciona en sus clases al hablar del experimento de las dos rendijas. También se puede encontrar alguna mención sobre este personaje en algunos libros de física cuántica ortodoxa o manuales clásicos al uso. Incluso si os afanáis un poco podréis encontrar en nuestra biblioteca un libro de cuántica escrito por él y que contiene una presunta dedicatoria a sus colegas españoles escrita a lápiz en una de las primeras páginas (nosotros no hemos sido, lo juro). Pues a partir de estas premisas hemos indagado algo más para conocer qué hizo y como fue la vida de Bohm. Y así es como a partir de un artículo de Scientific American y un par de toneladas de información recogida en internet hemos hecho este artículo sobre uno de los más importantes heterodoxos de la mecánica cuántica.

David Joseph Bohm nació en 1917 en Wilkes, Barre, Pennsylvania (Estados Unidos). Sus primeros contactos con la ciencia vinieron en sus lecturas de ciencia ficción, cuando aún era niño. No tenía más información disponible en aquella pequeña ciudad minera. David se sentía fascinado por las fuerzas del universo y la gran cantidad de cosas que se hallan más allá de nuestro entendimiento Estudió física en el Colegio Universitario del estado, prosiguiendo su formación en el CALTECH, donde no duró mucho, ya que nunca encajó en aquella atmósfera. El ritmo de constante resolución de problemas y el agobio de los exámenes hicieron que abandonara el instituto después del primer semestre para marcharse a la Universidad de California en Berkeley. Allí investigó durante la segunda guerra mundial la dispersión de partículas nucleares bajo la supervisión de J. Robert Oppenheimer. Una vez acabó su doctorado en Berkeley (1943) pasó a ser profesor asistente de la Universidad de Princeton en 1947.