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Entrevista con Cristóbal Fernández Pineda

Domingo, 5 de diciembre de 2010 Dejar un comentario Ir a comentarios

Con motivo de la futura remodelación de las Aulas Magnas y en un ejercicio de memoria histórica, /Quanto> ha querido saber algo acerca de la historia de estos espacios de enseñanza. Para ello fuimos a hablar con D. Cristóbal Fernández Pineda, y después de un rato de conversación descubrimos que la historia de las aulas es la propia historia de la Facultad, de su espíritu y sus gentes. El profesor Fernández Pineda nos relata con la viveza que le caracteriza algunos de los hechos que acontecían en la Facultad en la década de los sesenta y en el ocaso de la dictadura franquista (NOTA: Ten en cuenta que el texto que vas a leer está directamente transcrito de una entrevista, por lo que está plagado de expresiones coloquiales)

"Fue una época realmente difícil, en la Facultad se vivían momentos muy duros porque eran ya los últimos años de la dictadura y probablemente la Universidad era el único sitio donde se podía hablar un poco libremente, pero con cuidado, porque cualquier cosa que se decía era oída por la policía que estaba en clase. Había gente en clase sentada y sabíamos que eran policías. Además, y eso sí que no lo saben ustedes, en esa época había un cuartel de la policía aquí en la Facultad. En la antigua portería había una cosa que se llamaba retén de policía de la Facultad de Ciencias, y había aproximadamente unos treinta guardias ahí… y tres o cuatro policías secretos, uno de ellos era conocido como el vampiro. Aquello era muy duro, tanto para los profesores como para los alumnos."

"Las fotos que os voy a enseñar las tomó uno que estaba en el laboratorio de óptica y por las rendijas de la ventana con las persianas echadas sacó las fotos. En la prensa de aquella época en alguna ocasión salieron algunas de estas".

Manguerazos en la Facultad

Aquí tenéis el puente, y la manguera echando agua hacia la cuarta planta, que era donde estaba la delegación de alumnos. El agua normalmente la traían pintada, de manera que te echaban eso y tú te quedabas ya, hasta que no fueras a cambiarte a casa, con todo el traje pintado, te ponían verde de verdad. Y entonces ese verde, lo que te hacía es que no podías ir por la calle. Estabas pintado de verde y sabían que tú habías estado en el follón. Entonces lo gracioso fue un día que empezaron a tirar agua de esta y sacaron los estudiantes una goma de laboratorio y con un chorrillo echando contra ellos. Ahora uno puede reírse de esas cosas, pero fueron años realmente difíciles, tanto para el alumnado como para los profesores. Desde luego que había ansias democráticas. Por entonces la Facultad de Físicas tenía fama de ser una facultad muy inquieta. La Facultad ha cambiado mucho en ese aspecto. Después, evidentemente, cuando llegó la democracia la Universidad ya no fue foro de discusiones políticas.

En el aula Magna, actualmente 1, recibió D. Cristóbal su primera clase y también impartió su primera clase como profesor. A continuación, nos cuenta algunas anécdotas sobre esta aula.

"El Aula 1 tiene una gran tradición democrática. Recuerdo que llegaba a clase y a veces no se podía dar clase porque había follón. Y entonces se hacía una votación a mano alzada: los que quieran dar clase que levanten la mano, los que no quieran dar clase que levanten la mano. Se votaba: han ganado los que no quieren dar clase. Entonces te ibas. A mí me paso una cosa curiosa en esa aula. Había por entonces asociaciones de estudiantes, se llamaba el Sindicato Español Universitario. Desde el Decanato, lo que se quería era que participaran los estudiantes. De acuerdo con la legislación que había en aquel momento los alumnos podían participar en la Junta de Facultad y nadie se presentaba. Una de las cosas era que los catedráticos debían presidir las elecciones de alumnos. Total que llegó su época y no hicieron elecciones de alumnos. Entonces un día, algunos estudiantes fueron a ver al Decano y le dijeron que ellos querían las elecciones, pero que tenía que ir yo a presidirlas. Yo entonces era muy joven, tenía unos veintiocho o treinta años o por ahí. Y me llamaron de Decanato para que fuera a presidir las elecciones a la hora de mi clase, que yo daba clase en este aula de doce a una. Lo que pasa es que no se dio cuenta el Decano de la fecha en la que habían puesto las elecciones, y era el uno de mayo… Claro, yo llegué allí el uno de mayo, por aquel entonces nos poníamos bata para que nos conociera la policía, sino cobrabas tú igual que los demás, me puse mi bata y bajé a clase. Y cuando bajé a clase me encontré el aula, y todo el pasillo y todo lleno. Entonces me coge la policía a mí y me dicen: “usted a dónde va”, y yo le respondo que a presidir unas elecciones y que me ha nombrado el Decano, y me responden: “no, usted viene a presidir la asamblea, aquí hay unos panfletos y unos carteles que dicen que vendrá un señor a presidir la asamblea, y usted viene a presidirla, entonces detenido”. Y me llevaron, me metieron en el cuartelillo de aquí, y yo les decía que llamaran al Decano y que le preguntaran a qué había venido. Y yo encerrado allí con treinta policías. Total, que no querían llamar al Decano. Al final llamaron al Decano, pero ya me tiré un par de horas allí. Menos mal que no me llevaron a la Dirección General de Seguridad en Sol. Entonces, la próxima vez que ya se celebraron elecciones, los alumnos volvieron a pedir que fuera yo, pero no se les ocurrió ponerlas el día uno de mayo, y además yo le pedí una orden escrita al Decano".

Perros policia y policía a caballo junto a los campos de deporetes del Paraninfo.

Perros policía y policía a caballo junto a los campos de deportes del Paraninfo.

"También tiraron, donde está la Facultad, unos cóctel molotov. Entraron por las ventanas, rompiéndolas, y entonces lo que pasa es que había una mesa de madera, y botaron las botellas, eran botellas de cerveza, me acuerdo perfectamente, parecidas a las de tercio. Se rompieron y empezaron a arder junto con la mesa, y estaban a punto de explotar. Tuvimos que ir algunos profesores de aquí a apagarlos. Entré yo allí, con otro del departamento, en aquello que estaba ardiendo, y entre cuatro o cinco logramos medio apagar aquello, porque si no ardía la Facultad. Entonces, como habían tirado varios cócteles molotov, la policía me llamó a mí porque decían que yo era experto en cóckeles molotov. Decían que yo sabía cómo se hacían: “Y este coctel usted de qué cree que es, de los que llevan el permanganato potásico o de los que llevan la gasolina con la tira de…”. Y yo qué sé, mírelo usted allí abajo, yo solo he oído cómo se fabrican. Y además, en el Aula 1 había muchas actividades culturales, yo recuerdo que en los años en los que era estudiante se hacía cine los sábados. Se ponían buenas películas y se llenaba los sábados, porque aquí se daba clase toda la semana, incluidos los sábados".

"En mi época había muy pocos catedráticos, había cinco o seis frente a los cuarenta que debe de haber ahora. Yo creo que la Facultad en educación tenía un nivel bastante aceptable. Ahora mismo, se está trabajando bien y se está publicando en muchas revistas. Pero durante la época de la dictadura, el tema de la Física en España estaba muy flojo. Aquí ha habido una evolución muy fuerte a partir de los años setenta y tantos. La Física ha subido y, en general, la Ciencia y el número de publicaciones. La gente comenzó a publicar en el extranjero, antes no se hacía porque se decía “hay que publicar en revistas nuestras, para que las lean en español”. Teníamos mucho miedo a publicar fuera. La gente publicaba lo que podía aquí y después se daban cuenta de que muchas cosas de las que hacían aquí, poniendo un poco más de cuidado, podían publicarlas fuera. Hoy en día, aquí en la Facultad hay muy buen nivel. Yo repetiría la frase de D. Carlos Sánchez del Río, Decano de la Facultad hace algunos años. Él se comprometía a encontrar a alguien que supiera de cualquier tema de Física en 24 horas, aquí, dentro de la Facultad. La cosa más rara que pueda haber de Física, en 24 horas le busco uno de la Facultad de Físicas de la Complutense que sepa del tema. Esta Facultad es muy completa, el valor medio es bastante elevado. Se está publicando bastante."

"Antiguamente el sistema de reclutamiento del personal era diferente. Había una cosa, que a mi manera de ver era muy importante, que es la tesina. Yo hice tesina, y a mí me vino muy bien. Antes cuando uno terminaba la carrera se metía en un Departamento y hablaba con la gente de allí, y te daban un pequeño trabajo para que empezaras a investigar. Lo hacías el año después de acabar la carrera y se tardaban unos seis meses o más, dependiendo de dónde te metieras. En ese año tú tenías tiempo de empezar a investigar y de ponerte en contacto con la bibliografía, de empezar a manejar revistas y de trabajar independientemente. Eso te daba una buena base para seguir trabajando. No cobrabas, evidentemente. Podías tener un pequeño cargo, como una clase de problemas, y eso eran mil pesetas al mes, o una cosa así. Que conste que eran mil pesetas al mes, pero en aquellos tiempos se vivía con dos mil quinientas. El primer sueldo que tuve fue de 22000 pesetas anuales, unas 1800 mensuales. Ya cuando fui adjunto tuve un sueldo de unas 3000 pesetas al mes, pero tampoco ganaba un Catedrático entonces mucho: unas 15 ó 17000 mensuales. Tampoco ganamos ahora tanto. También era muy bueno para los departamentos, porque la experiencia que yo tengo es que no se corresponde el expediente de la Facultad con la capacidad para trabajar. Hay gente que tiene unos expedientes maravillosos y que luego no corresponde cuando se ponen a trabajar, porque a lo mejor han sido personas que han chapao mucho pero luego no tienen capacidad de iniciativa, no les gusta el trabajo de laboratorio, solo estudiar. Entonces los departamentos tenían la oportunidad de seleccionar a las personas con mayor conocimiento de causa".

Actualmente, el profesor Cristóbal Fernández Pineda ocupa la cátedra que en su tiempo ocupó Don Julio Palacios de quien toma su nombre nuestra Aula Magna, ocupada después por el profesor J. Aguilar. Otros muchos temas fueron tratados en nuestra charla con el profesor Fernández Pineda: el profesorado, la educación, el plan de estudios o la enseñanza experimental. Todos estos temas nos tocan de cerca, pero como nuestro espacio es limitado reservamos esta parte de la entrevista para el siguiente número de /QUANTO>. A los demás profesores, les pedimos que estén preparados, pues cualquier día les puede tocar a ellos. Trataremos de recoger en próximos números toda la información dispersada por las cabezas de nuestros profesores con más experiencia en la Facultad.

[Comentario de la redacción, Diciembre 2010]: Interesante documento histórico de la Facultad en los años previos a la transición, de mano de uno de sus curiosos protagonistas. El profesor Fernández Pineda, lucentino de nacimiento, protagonizó muchas anécdotas en sus clases de Termodinámica I. Famoso era, entre otros, su "uté caballero…" o su "uté señorita…" para referirse a sus alumnos con su marcado acento cordobés. Por lo que me han contado, ya se ha retirado de su cargo en la UCM, aunque no estoy seguro ya que su nombre sigue apareciendo en la lista de personal. De nuevo hago un llamamiento a los seguidores QUANTeros que estén ahora matriculados en la Facultad para que aclaren el tema…

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  1. Davidmh
    Lunes, 6 de diciembre de 2010 a las 00:50 | #1

    Pineda se ha hecho emérito este año.

  2. Pablo
    Lunes, 6 de diciembre de 2010 a las 14:10 | #2

    Sí, como dice David, don Cristóbal fue nombrado emérito en la misma tanda que Rañada, Guerra y Rego.

    En torno a ese asunto hay un divertida historia de amenazas y misoginia (nada relacionado con Pineda, echad cuentas) digna de un artículo para Quanto si alguno tiene pelotas para escribirla.

  3. Lunes, 6 de diciembre de 2010 a las 17:21 | #3

    @Pablo

    Pues nada, que alguien escriba esa historia y vemos si en la redacción la publicamos en |Quanto>. Recuerdo que se pueden usar pseudónimos y si no hay insultos ni nada (todo se puede expresar con elegancia o con tono periodístico: “tal tipo dijo tal cosa”), no veo porqué no puede publicarse aquí.

  4. Martes, 7 de diciembre de 2010 a las 15:24 | #4

    @eulez Yo me se la historia borreguil y creo que te la conte hace unos meses… no creo que hubiera ningun problema en contarla, solo habria que eliminar los “rumores” y limitarse a los hechos verificables mediante votaciones en junta, actas de consejos de departamento y resoluciones de rectorado.

  5. Martes, 7 de diciembre de 2010 a las 16:47 | #5

    @cefera Yaya, si lo decía por animar a otros a escribir, leches. Efectivamente, bastaría con contar la historia desde el punto de vista “periodístico”, porque las actas son públicas y por tanto no debería haber problema en contarlo refiriéndose a lo que dice en las mismas.

  6. DanielPS
    Martes, 7 de diciembre de 2010 a las 21:09 | #6

    Creo que esta historia de la facultad me la he perdido … aunque suena a que no tiene desperdicio … alguna pista?

  7. Martes, 7 de diciembre de 2010 a las 21:31 | #7

    @DanielPS Efectivamente no tiene desperdicio… stay tuned ;)

  8. Miércoles, 8 de diciembre de 2010 a las 16:50 | #8

    Don Cristóbal fue profesor mío en Málaga (Mecánica y termología de químicas). Recuerdo que echaba de menos Madrid una barbaridad. Una vez me contó que lo que mas añoraba era comer en la facultad, no por el hecho de comer, sino porque se juntaba gente de distintas especialidades y cada uno contaba lo último que había leído interesante en su campo y era una forma muy conveniente de mantenerse al día; eso era algo que no podía tener en Málaga.

    Fue tan amable de prestarme su copia del “Surely You’re Joking, Mr. Feynman”, algo que siempre le agredeceré.

    Disfruté mucho con él como profesor y como persona. Gracias, don Cristóbal.

  1. Lunes, 6 de diciembre de 2010 a las 00:42 | #1