El último tránsito de Venus que usted o yo hayamos podido ver…
Pues sí, seguramente hayan oído hablar del último tránsito de Venus, que tuvo lugar el pasado 5 de Junio. Seguramente no muchos de ustedes pudieron verlo porque las condiciones de visibilidad desde España no eran demasiado buenas. Si echan un vistazo debajo al mapa de visibilidad, verán que los más afortunados han sido los habitantes de la región nor-oriental de Oceanía y Asia, y por supuesto en el círculo polar Ártico donde en estas fechas disfrutan de "Sol" perpetuo. Pero no importa si no lo han podido ver, algunos de ustedes quizás lo vieron en Junio de 2004, ya que entonces sí se pudo ver desde España. En caso contrario, me temo que se le acabaron las oportunidades de por vida, pues el próximo evento será a finales del 2117, y ya que usted está leyendo estas líneas (luego tiene al menos la edad de saber leer) la probabilidad de que siga vivo para esa fecha es bastante pequeña.

Puestos a chafar la magia del evento, esto de los tránsitos no es más que una simple casualidad geométrica sin mayor trascendencia. No es sino un pequeño "eclipse" de Sol, pero en lugar de ser la Luna quien nos tapa la luz del astro rey, en este caso lo hace el minúsculo disco de Venus. Este tipo de eventos (eclipses, tránsitos, ocultamientos) fueron utilizados en remotas épocas oscuras por maliciosos "magos", "videntes" y "astrólogos" para vaticinar cataclismos de la humanidad, alianzas entre reyes e incluso el clima. No tengo ni que decir que en la actual era de la super-información, del raciocinio absoluto, del anti-oscurantismo, queda claro que tales vaticinios no poseen fundamento alguno
.
Pues bien, tras deshacernos de prejuicios místico-filosóficos, esto de los tránsitos sí ha servido y sirve a los astrónomos para aprender cosas nuevas. Los astrónomos no tenemos laboratorios que podamos controlar a nuestro antojo, así que hay que aprovechar cada evento "poco común" para sacarle el máximo jugo posible. La aplicación más obvia, que se ha venido usando desde el siglo XVIII es utilizar los tránsitos para medir la distancia entre el Sol y la Tierra (distancia conocida como Unidad Astronómica), mediante el uso de la trigonometría, o más precisamente mediante medidas de paralaje. Las primeras determinaciones precisas fueron las hechas por Joseph La Lande que midió una distancia de 153 ± 1 millones de km. Un siglo después, Newcomb obtuvo el valor de 149.59 ± 0.31 millones de km, que para la época era una precisión asombrosa.
El valor considerado actualmente (medido con técnicas de radar y telemetría desde sondas espaciales) se conoce con una precisión de pocos metros. Quiero destacar una iniciativa educativa de ESO que utilizó esta técnica durante el tránsito de Venus en 2004, para que miles de escolares y observadores en todo el mundo pudieran combinar sus observaciones y así reobtener el valor de la Unidad Astronómica. Se combinaron todas las medidas de los más de 1500 participantes que consistían en determinar con GPS los instantes en que sucedían las diferentes fases del tránsito. El valor obtenido finalmente fue de 149.6 ± 11.8 millones de km, que dista unos 10.000 km del valor real.
Otras aplicaciones más "modernas" para este último tránsito de 2012 están relacionadas indirectamente con la búsqueda de planetas extrasolares. Se ha intentado determinar el patrón de variación de brillo global de Sol durante
este mini-eclipse (que a diferencia del de 2004 sucede estando el Sol en un período activo magnéticamente hablando), para tratar de aprender cómo aplicarlo a la detección de planetas en otras estrellas similares. También el estudio de la atmósfera de Venus puede servir tanto para comprender mejor la meteorología del planeta, como para tener una referencia de las atmósferas que podríamos esperar ver en planetas extrasolares, en este caso no habitables.
Un ejemplo es la animación de la derecha donde se trata de estudiar el fenómeno twilight o "crepúsculo" que claramente se aprecia en la parte inferior del disco de Venus, a medida que el Sol pasa por detrás. Más información en la página del proyecto.
Para terminar, dejo aquí un par de fotos espectaculares. La primera (crédito: JAXA,NASA), del tránsito de 2012 fue tomada con el instrumento SOT a bordo del satélite HINODE . La segunda es más artística (lo siento, pero no conseguí encontrar al autor)… ¡Disfrútenlas!













¡Han dicho algo!